Las membranas reflectivas en el aislamiento térmico

El principio general de funcionamiento consiste en crear cámaras de aire cerradas y mejorar su capacidad aislante con la reflectividad.

Históricamente las cámaras de aire han sido empleadas para mejorar el aislamiento de los cerramientos, el aire es un excelente aislante, sin embargo la transmisión de calor por radiación. Sobre este último punto actúan los aislantes reflectivos. Efectivamente, la reflectividad en las cámaras de aire disminuye la mayor parte de la transmisión de calor por radiación.

Por sus características mecánicas las membranas reflectivas permiten construir cámaras de aire de un modo económico y efectivo, mejorando su eficiencia aislante del sistema.

Sumado a lo anterior, la membrana POLYBUBTECH®, se compone de un un colchón de celdas de aire estanco en PEBD de conformación térmica desarrollado en nuestros laboratórios (no de burbujas transparentes tipo empaque), de muy eficiente Coeficiente de conductividad (λ=0.031 / 0.038 W/mK), lo que le confiere la característica adicional o complementaria como aislante térmico reflectivo sumamente eficaz.

Posee además la característica de impermeable y barrera de vapor (m=0.013g/m2.h.hPa.).
En pocas palabras, ¿En que consiste la reflectividad, o baja emisividad?:
Es la propiedad de algunas superficies de abastecer o emitir (irradiar) una pequeña parte del calor que reciben, confiriéndole a las cámaras de aire contiguas mayor capacidad de resistencia térmica al flujo del calor: Este efecto se conoce como aislamiento térmico.

Consideraciones sobre los valores de los aislantes

La reflectividad de las superficies, que en la generalidad de los casos está asociada a la alta reflectividad del aluminio puro y pulido, es la variable en la efectividad de las cámaras como aislantes. De acuerdo a investigaciones realizadas por instituciones nacionales e internacionales se ha llegado a la conclusión que los materiales metalizados, sintéticos como el BOPP entre otros, generan estática anclando el polvillo y la tierra generada por la erosión natural del clima disminuyendo el brillo y su efectividad como aislante.

Ocurre algo semejante cuando se considera el coeficiente de conductividad de la lana de vidrio (0.04 W/m k); este valor se considera en condiciones de laboratorio, cuando por el método de ensayo hace que el material este completamente seco. La realidad en la obra, muestra que la lana de vidrio en condiciones de uso presenta una humedad importante (coeficiente de conductividad del agua = 0.50 W/mk), que penetra en su interior poroso y lo modifica sensiblemente con tendencia hacia este último coeficiente (según fuente de EEUU se reduce hasta el 50 % la capacidad de aislación por este motivo).

Además, debe considerarse que el espesor (e) original de la lana de vidrio experimenta con el acondicionamiento, transporte, montaje y/o tiempo, una reducción. Esto también contribuye a modificar el valor de conductividad original y por ende el R del aislamiento.

Otro tanto ocurre con las espumas de poliuretano expandido cuando el vapor de agua al ingresar en sus poros, le produce importantes modificaciones en su poder aislante, cambiando los valores de ensayo de laboratorio. En este sentido, son validas las responsable recomendaciones de los fabricantes de este material, aconsejando impermeabilizar con pinturas especiales, las aplicaciones de poliuretano. Esto, para preservar del ingreso la humedad que además de incrementar la conductividad, expondría la vida útil de las chapas galvanizadas de las cubiertas donde se aplica este aislante térmico de masa.

También cuando se colocan planchas de poliestireno en un techo, difícilmente se consiga evitar los huecos que cortan la continuidad del aislamiento. Esto provoca que existían puentes térmicos dinámicos de gran continuidad que reducen el valor de la resistencia (R) total del aislamiento.

En nuestro país y en general, desgraciadamente, solo se emplean para el calculo valores de laboratorio, que por otra parte son únicos disponibles. Es decir los valores ideales de laboratorio, sin ningún ajuste a la obra.

En otros países se dispone de valores reales medidos en obra, con muchas cantidades de muestras.

Para actuar responsablemente ante esta circunstancia, / , propone las siguientes precauciones:
Conformando cámaras de aire estancadas e instalando la lámina superior e inferior reflectiva conformadas por aluminio puro y pulido para evitar la estática, reduciendo el riesgo de que se deposite polvillo. Entonces, los valores originales SI pueden considerarse estables en el tiempo.

Cuadro de resistencias térmicas, de cámara de aire horizontales, cerradas para distintas emisividades según versiones de norma IRAM

Unidades de R en m2. ºC/W

Veamos un ejemplo como resumen:
Se desea conocer el aislamiento, medido como resistencia térmica R, de una cámara de aire cerrada de 2 cm de espesor, conformada por membranas aluminizadas sintéticamente. Empleando valores de tabla correspondiente a una emitancia de 0.10 (como prescribe el cap. 24 del ASHRAE 1997, y la Norma IRAM11601, versión de 1988) es de R=0.57 m2. ºC/W en verano, y de 0.37 m2. ºC/W en invierno.

POLYBUBTECH® cuya conformación es de aluminio puro y pulido, esta del lado de la seguridad y cumple con los valores propuestos por la norma IRAM 11601, 1996 para cámaras de baja emitancia, es decir R=0.43 m2. ºC/W en verano, y de R=0.25 m2. ºC/W en invierno.

Finalmente:
Sería aconsejable tomar la precaución de no utilizar aislantes cuyos materiales no estén conformados por aluminio puro y pulido.
Cuando un aislante poroso se satura de humedad no aísla, se anula y puede ser nocivo para los elementos de su entorno.
/ son aislantes con alta eficacia comprobada y certificada.